MIGAS DE PAN DURO (NI UNA PALABRA MÁS, 2016)
(H)ERA UN ÁRBOL DE HÉCTOR B (TEXTOIMAGEN, 2010)
TE PASA POR MIRAR (DIBUJOS) RAROS (TEXTOIMAGEN 2010)
WEBERMAN: LIBERTAD DE ELECCIÓN (NI UNA PALABRA MÁS, 2012)
CIRSA CIRCE (NI UNA PALABRA MÁS, 2015)
ARTEFACCIONES (IDEAS PARA CAMISETAS)
ARTEFACCIONES (IDEAS PARA CAMISETAS)
TARANTELA (NI UNA PALABRA MÁS, 2015)
La atravieso con el sacacorchos. Panzarriba, la tarántula mueve las cinco patas. Hay una mujer y da un grito. Pasan coches. Los tipos del martillo hidráulico siguen con lo suyo. Desde las 8:30.
ARTEFACCIONES (IDEAS PARA CAMISETAS)
Producto: mayo 2016, Euskalduna 14, 28021, Madrid: idea para camiseta blanca de mujer de jilguero o de hiena. Blanca en manga corta o blanca manga larga con las mangas rojas. Artefacción sobre retrato-auto de Egon Schiele, acuarela. He aplicado un texto en letra Berlin del Paint de W sobre una imagen del propio retrato. Apunte a tener en cuenta: aunque es estampado unisex, hombres sólo en parejas homosexuales o así.
KILLING ME SO FLY - TEXTOIMAGEN, 2013
TRES HOMBRES EN UNA HABITACIÓN (MÁQUINA 6)
Hay tres hombres en una habitación de hotel cuya decoración se acomoda a las necesidades narrativas de la posibilidad de cada lectura. Cada uno de los hombres sabe que está allí para que muera uno de los tres. Uno de ellos sabe que hay uno que siempre miente. Otro sabe que otro es incapaz de mentir. Otro de ellos sabe cuál de los tres tiene que morir. Cada uno sabe que los otros dos no saben lo que él sabe. Y cada uno sabe, a su vez, que cada uno de los otros sabe algo que él no sabe y que no podrá saber jamás. Hablan y hablan, demostrando, cada uno a su modo, gran desenvoltura, igual que tres escorpiones que, encerrados en un terrario, diesen la impresión al observador de esperar que alguno de los otros dos se duerma. El desarrollo de todo esto se acomoda a las necesidades narrativas y a la posibilidad de cada lectura. Uno de los hombres acaba muriendo, y los otros dos miran de frente a cada lectura y abren mucho la boca y los ojos
EL HOMBRE QUE SE HABÍA SENTADO DELANTE DE Mí (EHQ 2013)
El hombre que se había sentado delante de mí en el asiento de copiloto del coche del Araña, no dejaba de parlotear sobre las veces que había visto El Padrino y cómo eso le había ayudado a aguantar en la trena los 158 días de preventiva. No dejaba de parlotear, mirando y haciendo el tipo de cosas que mosqueaban al Araña, que precisamente se llamaba así por la peli de Scorsese en la que el hijo de puta del enano le pega un tiro en el pie al camarero mientras le dice baila Araña, baila. El hombre no dejaba de parlotear y mirar al Araña y darle en el hombro y salpicarle con la salivada de El Padrino y negarse una y otra vez a que pusiera música. Tanto movimiento de cabeza, hizo que el pincho con que le ensarté desde la parte de atrás se le metiera de mala forma, así que tuve que hincarle dos o tres viajes más. El Araña puso una cara rara, pero siguió conduciendo sin poner música hasta el vertedero y después sacamos la gasolina. El Araña se reía porque el puto bocazas del enano todavía se movía mientras ardía el coche. Le daban como espasmos al muy cabrón
UN ESCRITOR FANTÁSTICO (NI UNA PALABRA MÁS, 2013)
Oye mira, que me dice que el libro trata de un escritor fantástico, un Virgilio Nuevo, que está condenado a escribir en el vaho de los cristales del ventanuco que hay en su buhardilla, un palomar reconvertido en casa a lo alto de un edificio centenario en el casco viejo de una ciudad europea. Dice que está hecho, que cualquiera le vale, pero que le cuesta Dios y ayuda desprenderse de él porque es algo fabuloso (dice) ver cómo evoluciona aquella masa y cómo, cada vez que la mira, de ella sale algún rostro, que le habla. Por ejemplo: si él condena a aquél Virgilio Abuhardillado a observar sin consuelo cómo su último párrafo, porque siempre es el último párrafo, se borra por efecto de la lluvia o del calor; de repente aparece una cara de Juan Bonilla y le dice “amigo ¿quién es el que paga la luz?”. Y él entonces, como respuesta a la cara de Juan Bonilla, obliga a aquel Virgilio Condenado a volver a sacar aliento de su garganta para seguir escribiendo un nuevo último y más grande párrafo, y esta vez hace todo lo posible porque se parezca a mortal y rosa, porque hace mucho tiempo que no le insulta Umbral. Si. Apañao. Dice su mujer que así se ha tirado los 11 meses que lleva. No, no. El que paga la luz es Juan Bonilla. No, Virgilio es un mote que le he puesto yo a su personaje. Que no, que el personaje no sabe nada de las cabezas, que eso me lo ha dicho él. Sí, los lectores sí lo saben. Bueno, pero tú vete para el restaurante que ya llego yo y te lo explico comiendo. No. Ése lo han cerrado. La puta crisis.
EL CÓNSUL ROMANO (MÁQUINA 4)
El cónsul romano cenó frugalmente aquella noche. Apenas medio pez del que ni distinguió la raza, vino aguado y pan ácimo. Aún así, soñó de nuevo con una gran cabeza de expresión triste y comprensiva, hermosa a pesar de las marcas vivas de los castigos que le habían y le eran en el sueño infligidos. Sangre, escoria y baba que no mitigaban su hermosura, por el contrario, la hacían más atractiva, como una miel de verdad para una mosca mundana. Y todo eso, a pesar de llevar enroscado por medio de una extraña zarza, un artilugio de cuero que conectaba a través de huecos conductos como arterias a una precisa máquina de embutir, que a través de unos pliegues que respiraban como las agallas de un animal marino, conectaban a su vez con una productiva máquina de palabrear que era alimentada constantemente a través de un embudo en el que una multitud de cuerpos humanos sin atributos sexuales ni distinciones físicas o gestuales, vertían de una forma extremadamente eficiente y ordenada pero extrañamente ansiosa, un tipo de material que el cónsul romano tampoco esta vez llegó a identificar
CUENTO CINEMATÓFAGO DE ESPEJOS (2010-2013)
NOTA DE SUCESOS PARA AGUSTÍN DE JULIÁN HERRAINZ
Recuerdos de la habitación de pensión del centro de la capital donde encontraron el pendulante cadáver de Bambi, un verano pegajoso como éste. Tenía 57 años. Estaba recién afeitado, y más gordo que en el último recuerdo que teníamos de él, aunque seguía teniendo esa cosa. Por ella, nadie en la escena dijo nada. Nos dedicamos cada uno a lo nuestro. Fue como una especie de duelo. La temperatura era de 37,2 grados Celsius en el momento del atestado. Quedamos a la espera de un segundo análisis.
CHISMORREO SOBRE UNA OBRA MAESTRA (2014)
FANTASMA Y YO (TEXTOIMARGEN 2012)
MENTIRAS DE LOS FIRMINS (2010-2014)
Le llaman realismo sucio a contar cómo dos cabezas de familia se comen una caldereta de cuarto de burra para cumplir con la primera parte de una apuesta. Realismo sucio a contar cómo luego vomitan el contenido en el enorme perol vacío puesto sobre la mesa central del bar para intentar llenarlo y cumplir con ello la segunda parte de la apuesta. Por supuesto, son jaleados en todo momento por lobos de dos patas, de diferentes estratos y generaciones sociales de lobos, y ayudados en todo momento por cantidades industriales de tinto soplón y orujo de hierbas. Le llaman realismo sucio a quedarse a esto de conseguirlo, y en medio de la algarada de lobos celebrando entre insultos la derrota, contemplar la solución luminosa. Le llaman realismo sucio a contar que uno de los dos cabezas de familia se sube a la mesa. Coloca sus pies dejando el enorme perol bajo el arco de sus rechonchas piernas. Se baja los pantalones. Se acuclilla. Se alivia mientras sonríe, orgulloso y girando la cabeza para mirar a todos. Los lobos celebran y comienzan a sacar el dinero para pagar. Piden Dyc y me miran.
A eso le llaman realismo sucio. O descarnado. Fíjate.







